Durante décadas, el cómic ha sido percibido con frecuencia como una forma de entretenimiento ligero, destinada a un público infantil o juvenil. Pero en las últimas décadas han demostrado que este lenguaje visual y narrativo es mucho más que eso: es un arte en sí mismo. La exposición que acoge ahora CaixaForum de Girona pone en valor la riqueza del cómic, desde su capacidad para combinar texto e imagen hasta su fuerza para reflejar la sociedad, explorar emociones y reinventar estilos. Cada página es un territorio en el que el ilustrador y el guionista dialogan con el lector, y cada viñeta se convierte en un fragmento de poesía visual. Esta muestra reivindica el cómic como herramienta artística y cultural, e invita a los visitantes a descubrir el arte que, hasta ahora, muchos veían sólo como entretenimiento.

La exposición Cómic, sueños e historias , que se puede visitar en CaixaForum de Girona hasta el 15 de febrero, propone una mirada profunda al cómic como herramienta de pensamiento y como medio capaz de romper las lógicas narrativas tradicionales a través del corte de discontinuidad. A lo largo del siglo XX y hasta la actualidad, el cómic ha funcionado como un espejo de la realidad, captando los cambios sociales, culturales y estéticos, a la vez que se ha convertido en un motor de transformación, ofreciendo anticipaciones y nuevas visiones del mundo.
La muestra profundiza en la obra de autores fundamentales como George Herriman, Milton Caniff y Jean Giraud (Moebius), poniendo de relieve su capacidad para combinar narración, dibujo e imaginación en un lenguaje visual único. A lo largo del recorrido, los visitantes pueden descubrir algunas de las figuras y series más emblemáticas de la historia del cómic: The Yellow Kid , de Richard Felton Outcault; Little Nemo en Slumberland , de Winsor McCay; Terry and the Pirates , de Milton Caniff; Tintín , de Hergé; Flash Gordon , de Alex Raymond; The Spirit , de Will Eisner; Sin City , de Frank Miller; The Amazing Spider-Man , de John Romita; Watchmen , de Dave Gibbons y Alan Moore; Arzach , de Moebius; y Corto Maltés , de Hugo Pratt, entre otros muchos.

Además, estas obras dialogan con creaciones de autores nacionales, ofreciendo una perspectiva global y al mismo tiempo local del cómic como arte. La muestra no sólo repasa la historia de personajes y series icónicas, sino que profundiza también en el proceso de producción: desde la conceptualización y el dibujo hasta la edición e impresión final de la obra. Así, el público puede entender cómo se construye un cómic y cómo cada detalle, de la narrativa a la composición visual, contribuye a transformar una página en una experiencia artística y cultural completa.
Considerado el noveno arte, el cómic tiene una larga tradición dentro del mercado del arte, y esta exposición pone de manifiesto su capacidad para inspirar, provocar y reflejar la complejidad del mundo que nos rodea.
