La cultura vasca ha encontrado un nuevo espacio de proyección internacional en Nueva York gracias al artista Patxi Xabier Lezama. Su obra más reciente, una escultura de Mari, figura central de la mitología vasca, fue proyectada durante 24 horas en Times Square el pasado 6 de septiembre. Esta iniciativa no sólo destaca la riqueza cultural de Euskal Herria, sino que establece también un diálogo entre la tradición y la modernidad en uno de los grandes centros artísticos del mundo.
La intervención de Lezama en Times Square, situada en 1560 de Broadway, entre las calles 46 y 47, representa un paso significativo en la difusión de la cultura vasca. Mari, que simboliza la tierra y la naturaleza en el imaginario vasco, adquiere en esta obra una nueva dimensión, fusionando elementos ancestrales con un contexto contemporáneo. La imagen de Mari, proyectada en un entorno dominado por pantallas digitales y un flujo constante de visitantes, introduce una referencia cultural que contrasta con el escenario tecnológico de Nueva York.
Patxi Xabier Lezama ha estado activo en el circuito artístico de Nueva York, participando en eventos como ArtExpo New York y el Congreso Mundial de Arte y Cultura (COMAC). Su obra busca reinterpretar la tradición vasca a través de un lenguaje escultórico contemporáneo, abordando temas como identidad, memoria y relación con la naturaleza. Su presencia en espacios vinculados a la comunidad cultural hispana, como El Barrio's Artspace y la Spanish Benevolent Society Gallery, ha sido clave para acercar la cultura vasca a nuevos públicos.
La Nacional, una institución histórica de la comunidad española en Nueva York, ha mantenido conexiones con destacadas figuras del arte, como Pablo Picasso y Salvador Dalí. La incorporación de la figura de Mari en Times Square no sólo amplía la visibilidad de la cultura vasca, sino que también refuerza su presencia en un contexto artístico global.
La producción de Lezama se posiciona dentro de la Nueva Escultura Vasca, que busca acercarse a la tradición desde una perspectiva actual. Los personajes y símbolos de la mitología vasca son recuperados y reinterpretados, permitiendo que figuras como Mari trasciendan su dimensión local y se integren en un discurso universal. Este diálogo entre lo particular y lo universal es lo que hace que su obra sea relevante en un escenario como Nueva York, donde la diversidad cultural es uno de sus máximos valores.
La proyección de Mari en Times Square simboliza, por tanto, una nueva etapa en la difusión de la cultura vasca, que busca conectar con una audiencia global a través del arte. La figura de Mari, ahora parte del paisaje visual de una de las ciudades más emblemáticas del mundo, es un ejemplo de cómo la tradición puede ser reinterpretada y presentada en un contexto contemporáneo, estableciendo puentes entre culturas y generaciones.