El Museo de Montserrat recupera la figura de Julià Riu Serra (1921-2006) con Riu Serra · El futuro primigenio , una exposición comisariada por Bernat Puigdollers que propone una mirada amplia sobre uno de los artistas más singulares y polifacéticos del arte catalán de la posguerra. La muestra, que podrá visitarse hasta el 13 de septiembre, no pretende ser una retrospectiva exhaustiva, sino reivindicar la riqueza de una trayectoria marcada por el dominio del oficio, la búsqueda constante y una notable versatilidad creativa.
Nacido en Molins de Rei en 1921, Julià Riu Serra desarrolló una obra que transita por diferentes disciplinas, con la escultura como eje principal, pero también con una importante producción de dibujo, grabado, cerámica, pintura, xilografía y joyería. Esta diversidad permite entender su práctica artística como un territorio de permanente experimentación, en el que los materiales y las técnicas se ponen al servicio de una misma voluntad de explorar la forma y la condición humana.

Formado en la Escuela Massana de Barcelona, Riu Serra mantuvo posteriormente una estrecha vinculación como profesor entre 1963 y 1985. Durante la década de 1950 empezó a presentar sus obras en exposiciones y, en su primera muestra individual, celebrada en las galerías El Jardín, ya evidenció la voluntad de los primeros franquismo.
Su aportación a la escultura catalana de posguerra se caracteriza por la construcción de un lenguaje propio, interesado en la esencialidad de las formas y una concepción profundamente humanista de la creación. La exposición del Museo de Montserrat permite seguir esta evolución a través de un conjunto de piezas escultóricas que dialogan con obras realizadas en otras disciplinas.

Uno de los aspectos más reveladores de la muestra es, precisamente, la recuperación de su faceta como dibujante. Río Serra fue un observador agudo e irónico de la realidad, capaz de abordarla desde una mirada crítica pero también cargada de humanidad. Sus dibujos amplían así el retrato de un artista que no se limitó a investigar las posibilidades de la escultura, sino que utilizó distintos lenguajes para expresar una misma actitud frente al mundo.
El recorrido también incorpora la figura de Maria Rosa Barrera, esposa de la artista y pintora destacada. La recuperación y el estudio de su obra forman parte del proyecto expositivo y permiten ampliar la mirada sobre el entorno creativo de Riu Serra. La relación entre ambos tuvo además una dimensión artística: el escultor ilustró varios cuentos escritos por Barrera.