Puerto Rico se prepara para acoger una exposición colectiva que toma la figura de Bad Bunny como punto de partida para reflexionar sobre la identidad y la memoria cultural de la isla. Bajo el título Benito 100 × 35, la muestra abrirá sus puertas el 20 de agosto y reunirá obras de 32 artistas procedentes de distintas disciplinas y generaciones.
La exposición está impulsada y comisariada por Ángel Mathieu, fundador de i AM art Gallery, quien plantea el proyecto desde una perspectiva que va más allá de la representación del cantante. La propuesta busca analizar el significado que Bad Bunny ha adquirido dentro de la cultura puertorriqueña y las múltiples formas en que su figura puede ser interpretada desde el arte contemporáneo.
Por ello, los artistas participantes no han sido convocados para realizar simples retratos del músico. El planteamiento curatorial les invita a abordar su presencia y su legado cultural desde sus propios lenguajes, experiencias y sensibilidades. La figura de Bad Bunny funciona así como un punto de encuentro desde el que abordar cuestiones vinculadas con la pertenencia, la memoria colectiva y las transformaciones de la identidad puertorriqueña.

'El fkn Grammy' de Carmen Olmo.
El resultado será un recorrido heterogéneo en el que convivirán diferentes generaciones, estilos y disciplinas. Cada artista aportará una mirada particular sobre el fenómeno cultural construido alrededor del músico, generando un conjunto que pretende reflejar la diversidad de lecturas que despierta su figura.
Algunas de las obras partirán directamente de canciones de Bad Bunny, mientras que otras tomarán como referencia símbolos vinculados con Puerto Rico, experiencias personales o episodios concretos de la trayectoria del artista. De este modo, la exposición desplaza el foco del personaje hacia todo aquello que su figura representa para una sociedad que reconoce en su música, su estética y su discurso algunos de sus propios debates culturales.
Benito 100 × 35 plantea así un diálogo entre música y artes visuales, entre cultura popular y creación contemporánea. Más que una exposición dedicada a Bad Bunny, el proyecto propone utilizar su fenómeno cultural como espejo para observar Puerto Rico desde diferentes perspectivas.