El Museo Amparo de Puebla presenta Memoria y relato. Fotografía en Puebla, una exposición organizada con motivo de su 35 aniversario que propone una aproximación a la historia fotográfica de la ciudad y su entorno desde una perspectiva alejada del relato cronológico y enciclopédico. Hasta el 24 de agosto de 2026, la muestra reúne fotografías producidas en Puebla desde mediados del siglo XIX hasta la cuarta década del siglo XX para detenerse en las pequeñas historias que las imágenes han construido y transmitido a lo largo del tiempo.
Más que ofrecer una historia exhaustiva de la fotografía poblana, la exposición pone el foco en las microhistorias contenidas en las imágenes y en su capacidad para configurar distintas formas de mirar y comprender el territorio. Las fotografías permiten así rastrear cómo se han ido construyendo las asociaciones identitarias vinculadas al espacio cultural de Puebla, a través de escenas cotidianas, acontecimientos, lugares y personajes.

Perro en bicicleta, 1910, Colección Pedro Sardá.
La selección procede de una estrecha colaboración con importantes colecciones públicas y privadas que conservan fondos fotográficos poblanos. El conjunto reúne trabajos realizados tanto por habitantes como por visitantes, fotógrafos profesionales y aficionados, autores reconocidos y creadores anónimos. Desde perspectivas muy diversas, estas imágenes convierten experiencias concretas en relatos visuales capaces de ser compartidos y transmitidos entre generaciones.
En este recorrido, la fotografía deja de entenderse únicamente como un registro documental del pasado. La exposición la plantea como un dispositivo activo de memoria, pero también como una herramienta capaz de intervenir en la construcción del futuro. Cada imagen participa en una determinada manera de hacer visible quiénes somos, cómo queremos ser percibidos y qué relación establecemos con el lugar que habitamos.

F. Bustamante, Remodelación de la natigua Alhóndiga, fachada. Año 1901, Fototeca Lorenzo Becerril, Lilia Martínez y Torres.
Memoria y relato. Fotografía en Puebla propone, de este modo, mirar las fotografías no solo como testimonios de una época, sino como narraciones que transforman la experiencia de un territorio en memoria e imaginación colectivas. Una reflexión sobre la capacidad de las imágenes para preservar el pasado y, al mismo tiempo, seguir construyendo las formas en que una comunidad se reconoce y se proyecta.
La exposición está comisariada por Laura González Flores y puede visitarse en el Museo Amparo de Puebla hasta el 24 de agosto de 2026.