Collegium acoge por primera vez en Europa Yo, vos y la luna, una de las instalaciones más representativas del artista brasileño Tunga (Antônio José de Barros Carvalho e Mello Mourão, Palmares, 1952 – Río de Janeiro, 2016). La obra, perteneciente a la colección de Sarina Tang, llega a la iglesia de San Miguel de Arévalo tras su paso por dos importantes instituciones latinoamericanas, el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA) y el Museu de Arte Moderna de São Paulo (MAM), iniciando así su recorrido expositivo en el continente europeo.
La instalación despliega un universo simbólico en el que Tunga reúne piedras, espejos, botellas de cristal, yeso, resina y una serie de elementos suspendidos sobre arcos y varillas para construir un paisaje escultórico que invita a la contemplación y a la experiencia sensorial. Más allá de una composición de objetos, la obra propone un recorrido inmersivo donde la materia, el tiempo y la percepción establecen un diálogo constante.
El núcleo de la instalación es un tronco de árbol fosilizado que funciona como testimonio de una naturaleza anterior a la presencia humana. Convertido en el eje conceptual de la obra, simboliza la conexión entre el cielo y la tierra y la transformación del material vegetal en mineral. A su alrededor, un lento goteo de esencia de ámbar impregna el espacio con un aroma amaderado que convierte el paso del tiempo en una experiencia perceptiva, fusionando lo efímero con lo eterno.

La propuesta se completa con fragmentos de dedos humanos realizados en bronce patinado y espejos circulares que reflejan tanto la luz como el cuerpo del visitante. Esta dualidad entre cielo y suelo, entre realidad y reflejo, atraviesa toda la instalación y refuerza el carácter ritual y poético de la creación de Tunga.
La experiencia adquiere una dimensión participativa cuando el público se sienta sobre pequeños trípodes para mirar a través del tronco hueco. Este gesto activa simultáneamente la vista y el olfato, generando una atmósfera envolvente que convierte la contemplación en una experiencia íntima y sensorial.
Comisariada por Aldones Nino, la exposición establece un intenso diálogo con la arquitectura sacra de la iglesia de San Miguel, un contexto que potencia las reflexiones del artista sobre la relación entre lo orgánico y lo artificial, el cuerpo y la materia, así como sobre los vínculos entre naturaleza, transformación y espiritualidad.
La muestra podrá visitarse del 3 de marzo al 18 de octubre de 2026, ofreciendo al público europeo una oportunidad excepcional para descubrir una de las obras más sugerentes de Tunga en un espacio que amplifica su dimensión simbólica y contemplativa.