El XXVII Rally Fotográfico del Parque del Castillo de Montesquiu ha vuelto a poner en valor la creatividad y la capacidad de observación de los participantes a través de uno de los concursos más consolidados de la programación Vive el parc. En esta edición, el certamen ha reunido a 37 fotógrafos que han presentado un total de 111 imágenes, ofreciendo una mirada diversa sobre el patrimonio natural y arquitectónico de este espacio protegido.
Tras el acto de entrega de los premios, celebrado el 27 de junio, el público ya puede contemplar las fotografías galardonadas en una exposición instalada en el vestíbulo del castillo de Montesquiu. La muestra reúne las obras distinguidas por el jurado y propone un recorrido visual por diferentes interpretaciones del paisaje, espacios y detalles del parque.
El premio a la mejor colección ha sido concedido a Albert Bassagaña Rusiñol, de San Juan de las Abadesas. Los galardones de los tres temas planteados este año han reconocido a Ferran Gil Aysa, de Barcelona, por la categoría "Repetición"; Joan Pous Burniol, también de San Juan de las Abadesas, por el tema "Camino"; y Anna Ortega Alarcón, de Pineda de Mar, por "Estructura". En la categoría infantil, destinada a los menores de 12 años, el premio ha recaído en Roc Blanca Rivas, de Moja.

El rally se celebró el 7 de junio, coincidiendo con la Matinal de Viu el parque, una jornada pensada para fomentar el conocimiento y el descubrimiento del Parque del Castillo de Montesquiu. Los tres ejes temáticos -Repetición, Camino y Estructura- sirvieron de hilo conductor para que los participantes exploraran el entorno desde una perspectiva artística y personal, convirtiendo la fotografía en una herramienta de observación del paisaje y del patrimonio.
Con veintisiete ediciones a sus espaldas, el Rally Fotográfico se mantiene como una de las propuestas culturales más arraigadas del parque, capaz de combinar creación contemporánea, divulgación del patrimonio y participación ciudadana. La exposición de las obras premiadas ofrece ahora una nueva oportunidad para descubrir el territorio a través de las miradas de sus autores y reafirma el papel de la fotografía como vehículo de conexión entre arte y naturaleza.