La edición 2026 de Art Basel ha abierto sus puertas en Basilea con una participación de 290 galerías procedentes de 43 países y cerca de 4.000 artistas, consolidándose una vez más como uno de los principales termómetros del mercado del arte contemporáneo global. La primera jornada VIP ha dejado un dato relevante: las ventas han superado las del año anterior, lo que confirma una recuperación sostenida del sector tras la corrección iniciada en 2023, aunque sin señales de euforia especulativa.
El ritmo de las transacciones ha sido descrito como constante y profundo, reflejando una mayor madurez del mercado en la que los coleccionistas parecen apostar por estrategias de inversión más estables y de largo recorrido.
Uno de los grandes ejes de esta edición es la expansión del arte digital a través de la plataforma Zero 10, que debuta en la sede suiza de la feria tras su primera aparición en Miami. Bajo el lema La condición, reúne a una veintena de galerías internacionales dedicadas a las prácticas artísticas digitales más avanzadas. Entre ellas figuran nombres como Hauser & Wirth, Marian Goodman o Almin Rech, junto a espacios como la española Max Estrella (Madrid), Upstream Gallery (Ámsterdam) u Oniris (Rennes). La iniciativa busca, en palabras de la organización, "redefinir el futuro del arte contemporáneo" conectando con un público global, digitalmente nativo y altamente interconectado.

Junto a la feria principal, el programa se amplía con varias secciones que refuerzan su carácter multidimensional. Unlimited reúne 59 proyectos presentados por 66 galerías, con instalaciones monumentales, performances, cine y propuestas inmersivas que rompen con el formato expositivo tradicional. Parcours vuelve a intervenir el espacio urbano de Basilea con obras distribuidas por la ciudad, además de dos encargos específicos en Messeplatz y Münsterplatz. Basel Exclusive, por su parte, presenta piezas inéditas de grandes nombres del arte moderno y contemporáneo, reforzando el perfil museístico del evento.
La presencia hispanoamericana vuelve a ser especialmente relevante. Desde España, galerías como Elvira González, Elba Benítez, Ehrhardt Flórez o Leandro Navarro, junto a la barcelonesa Polígrafa Obra Gráfica, consolidan su participación en el circuito internacional. En América Latina destacan Casas Riegner (Bogotá), kurimanzutto (Ciudad de México) y las brasileñas Casa Triângulo y Raquel Arnaud (São Paulo), confirmando el creciente peso de la región en el panorama global del arte contemporáneo.
La feria reúne también obras de figuras fundamentales del arte de los siglos XX y XXI, con piezas de Louise Bourgeois, Andy Warhol, Henry Moore, Georg Baselitz o Gerhard Richter, además de una selección histórica del maestro uruguayo Joaquín Torres García, expuesta en la Galería Guillermo de Osma. En el ámbito contemporáneo destacan artistas como Lubaina Himid, Yto Barrada, Oriol Vilanova, Dana Awartani, Guadalupe Maravilla y Sara Flores, entre otros.
En conjunto, esta edición de Art Basel apunta a una idea central: el mercado del arte contemporáneo recupera dinamismo, pero lo hace con mayor cautela que en ciclos anteriores. La expansión del arte digital, el fortalecimiento de las galerías latinoamericanas y la diversificación de formatos sugieren un ecosistema cada vez más híbrido, donde conviven inversión, experimentación y nuevas formas de consumo cultural.