Barcelona se revela este verano en La Roca Village a través de una propuesta artística que invita a redescubrir la esencia de la ciudad más allá de sus símbolos universales. Bajo el título Una puerta a Barcelona , el espacio comercial se transforma en un recorrido cultural que dialoga con el legado de Gaudí y con las múltiples identidades que conforman la capital catalana, de la mano de dos creadores contemporáneos: Flowers by Bornay y Jordi Bernadó.
El estudio barcelonés Flowers by Bornay, liderado por Joan Xapelli, presenta una serie de instalaciones escultóricas de gran formato que reinterpretan dos de las obras más emblemáticas de Antoni Gaudí. Inspiradas en las puertas de hierro forjado de la Pedrera y en la cubierta cerámica de la Casa Batlló, estas estructuras de madera han sido revestidas manualmente, pétalo a pétalo, hasta convertirse en auténticas esculturas vivas. El resultado es una fusión entre arquitectura, naturaleza y artesanía que traslada el lenguaje visual gaudiniano a una nueva dimensión contemporánea.

La paleta cromática de las piezas bebe directamente de la luz y los colores de las vidrieras de la Sagrada Família. Dalias de naranja volcánico, delphiniums azules, lisianthus y hortensias en tonalidades verdes construyen un universo floral que oscila entre la realidad y la fantasía. Una propuesta que reivindica una de las grandes convicciones de Gaudí: que la verdadera originalidad consiste en devolver a los orígenes. Aquí no hay producción seriada ni artificio; sólo tiempo, oficio y materia transformada con una precisión casi de alta costura.
El recorrido sigue con la mirada del fotógrafo y artista Jordi Bernadó (Lleida, 1966), que abre las puertas de veinticuatro hogares barceloneses para mostrar una ciudad que raramente se deja ver. Desde la Pedrera hasta el Raval, Bernadó retrata espacios habitados por arquitectos, cineastas, artistas, expatriados, comunidades diversas y vecinos anónimos. Veinticuatro imágenes que revelan la Barcelona cotidiana, íntima y plural.
Cada fotografía encapsula uno de los valores que definen a la ciudad: la diversidad, la creatividad, el talento, la convivencia y la capacidad de proyectarse hacia el futuro. Entre las historias retratadas destaca la de la última inquilina de La Pedrera, una mujer que habita la obra de Gaudí no como monumento, sino como casa.
Distribuidas a lo largo de los bulevares de La Roca Village, las fotografías invitan al visitante a pasear esta Barcelona interior con la misma curiosidad con la que se descubre un barrio desconocido. Puerta tras puerta, imagen tras imagen, Una puerta a Barcelona se convierte en una celebración de la ciudad vivida, imaginada y compartida: una invitación a atravesar sus umbrales más personales para entender mejor su alma.