La crisis en torno al Cine Truffaut de Girona sigue escalando. El Colectivo de Críticos de Cine de Girona, entidad sin ánimo de lucro que impulsó el proyecto y ha gestionado su actividad durante los últimos veinticinco años, ha anunciado que presentará un recurso ante el Tribunal Catalán de Contratos del Sector Público contra la adjudicación de la gestión del equipamiento a la empresa privada Rambla del Art-C.
La entidad considera que el concurso público presenta "irregularidades flagrantes" y cuestiona tanto el procedimiento como el resultado final. Entre los aspectos que denuncia está el hecho de que un servicio cultural de titularidad pública y sin ánimo de lucro haya sido adjudicado a una empresa privada. También pone el foco en las bases del concurso, que, según el colectivo, no garantizaban en ningún momento que la programación fuese exclusivamente en versión original, una característica que ha sido el principal rasgo distintivo del Truffaut desde su creación.
La presentación del recurso administrativo abre ahora un período de incertidumbre sobre el futuro inmediato del cine. Según el colectivo, la adjudicación podría quedar suspendida mientras se resuelve el procedimiento, lo que plantea interrogantes sobre la continuidad de la actividad y la situación del equipamiento en los próximos meses.
El anuncio llega pocos días después de que la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Girona aprobara, en una votación marcada por discrepancias internas, la adjudicación de la gestión en Rambla del Art. Para los críticos de cine, esta decisión representa un cambio radical en la orientación del proyecto y significa el abandono del modelo con el que nació Truffaut: un cine público, especializado en cine de autor y comprometido con la exhibición en versión original.
En un comunicado especialmente contundente, el colectivo acusa al gobierno municipal de apostar por la "mercantilización y privatización" de un equipamiento cultural que considera emblemático. Asimismo, achaca a los tres partidos que forman el ejecutivo local la responsabilidad política de haber aprobado unas bases de concurso que, según afirman, contradicen el discurso que habían mantenido durante años sobre la defensa del modelo Truffaut.
La entidad también denuncia que su propuesta fue valorada de forma arbitraria y expresa sospechas sobre posibles coincidencias entre el proyecto presentado por Rambla del Arte y el que había desarrollado el propio colectivo. Pese a la situación, asegura que mantiene abierta la sala por responsabilidad hacia los trabajadores y el público fiel que ha convertido al Truffaut en una referencia cultural en Girona.