Por primera vez, el Museo de Arte Hyacinthe Rigaud incorpora en su colección permanente una obra de gran relevancia de Salvador Dalí (1904–1989). Gracias a un préstamo excepcional del Centro Pompidou - Museo Nacional de Arte Moderno, la pintura Alucinación parcial. Seis imágenes de Lenin en el piano (1931) se exhibirá durante más de un año en un espacio cargado de historia: la antigua sala de estado del Hôtel de Lazerme, en el corazón del museo. La obra se podrá visitar del 1 de marzo de 2026 al 30 de abril de 2027.
Esta incorporación marca un hito significativo en la programación del museo y se inscribe como preludio de la exposición mayor dedicada a Dalí prevista para 2027 en Perpiñán. Más allá de su valor museístico, el proyecto busca reforzar la presencia del artista en la memoria cultural del territorio y establecer un vivo diálogo entre su obra, el espacio expositivo y el público.
Una visión obsesiva convertida en icono político y surrealista
Alucinación parcial. Seis imágenes de Lenin en el piano es una pieza fundamental dentro de la trayectoria de Dalí. Realizada en 1931, nace de una experiencia hipnagógica —una alucinación que se produce en el estado intermedio entre la víspera y el sueño— en la que el artista percibe el rostro de Lenin multiplicado sobre las teclas de un piano.
Esta imagen inicial se transforma en una composición cargada de simbolismo, donde Dalí incorpora elementos recurrentes de su universo: una servilleta, cerezas, un brazalete y hormigas, entre otros. La obra destaca por ser una de las primeras en las que el artista aborda de forma explícita la figura del poder político, al tiempo que refleja su creciente distancia respecto a la orientación comunista del surrealismo impulsado por André Breton.
Un diálogo con el territorio: Dalí y el Rosellón
La exposición no se limita a esta prenda central. El Museo Rigaud añade dos obras procedentes de su propia colección, que amplían el relato sobre la relación de Dalí con el territorio.
Por un lado, se presenta un dibujo original que representa el campanario de Collioure, una pieza poco habitual que evidencia el interés del artista por el paisaje del Rosellón. Por otra parte, se expone una fotografía realzada con guache basada en su obra La estación de Perpiñán o Pop, Op, Sí-Sí, Bombero (1965), un homenaje festivo a la ciudad que Dalí definió como el “centro cósmico del universo”.
Un proyecto cultural de largo alcance
Con esta iniciativa, el Museo Rigaud sienta las bases de un proyecto ambicioso: integrar de forma más profunda la figura de Salvador Dalí en la historia cultural de Perpiñán y su región. El objetivo es destacar no sólo los vínculos simbólicos, sino también las conexiones reales que el artista estableció con ese territorio que inspiró parte de su visión creativa.
La llegada de esta obra emblemática convierte al museo en un nuevo punto de referencia para el estudio y la difusión del surrealismo, y abre el camino hacia una gran celebración daliniana prevista para 2027.