Del 22 de febrero al 26 de julio de 2026, la exposición Sueño Perro: Instalación Celuloide de Alejandro G. Iñárritu se presenta en Los Angeles County Museum of Art (LACMA) como una propuesta multisensorial de alcance global que explora la frontera entre el cine y las artes visuales. Concebida por el cineasta mexicano, ganador del Óscar, la instalación surge como una celebración expandida del 25º aniversario de Amores Perros (2000), su influyente ópera prima.
Lejos de limitarse a la conmemoración, Sueño Perro funciona como una excavación poética del propio proceso cinematográfico. Durante el montaje de Amores Perros, más de un millón de pies de película quedaron fuera del corte final. Estas imágenes —archivadas durante un cuarto de siglo en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)— son ahora rescatadas y reactivadas por Iñárritu para construir un nuevo espacio de percepción, donde el cine deja de ser narrativa cerrada para convertirse en materia viva.

La instalación reúne fragmentos nunca antes vistos que condensan las tensiones sociales, políticas y emocionales de la Ciudad de México, y que siguen resonando con fuerza en el presente. Despojadas de su estructura narrativa original, estas secuencias se reorganizan como un mosaico de celuloide, luz y sonido, donde múltiples proyectores de 35 mm dan forma a una experiencia envolvente. El resultado no es un relato, sino una constelación de imágenes que interroga la memoria, el tiempo y la persistencia de lo invisible.
En el centro de la propuesta se encuentra una profunda reflexión sobre la materialidad del cine analógico. El grano, el parpadeo y la calidez del celuloide se convierten aquí en elementos expresivos esenciales, evocando una sensibilidad casi táctil frente a la imagen en movimiento. El film no es solo soporte, sino cuerpo: una superficie donde el tiempo se acumula y se desgasta.
Sueño Perro marca además la tercera colaboración entre Iñárritu y la Fondazione Prada, tras el programa cinematográfico Flesh, Mind and Spirit (Seúl, 2009; Milán, 2016) y la instalación de realidad virtual CARNE y ARENA(2017), presentada en el Festival de Cannes y reconocida con un Óscar especial de la Academia de Hollywood. En esta nueva propuesta, el artista continúa expandiendo los límites del lenguaje cinematográfico hacia territorios híbridos entre la instalación, la memoria y la experiencia sensorial.

El propio Iñárritu define esta revisión de material inédito como una forma de “resurrección”. Más que un homenaje, la instalación propone un reencuentro con lo que nunca llegó a ser visto: imágenes abandonadas que, al ser reactivadas, adquieren una nueva vida. “Como encontrarse con un viejo amigo que nunca hemos visto antes”, sugiere el cineasta, subrayando el carácter fantasmático y evocador de estas piezas fílmicas.
En última instancia, Sueño Perro plantea una pregunta abierta: ¿cuántas películas existen dentro de una sola película? Entre la memoria y el olvido, entre lo filmado y lo descartado, la obra invita a repensar el cine no como producto acabado, sino como un campo en constante transformación, donde las imágenes siguen respirando mucho después de haber sido rodadas.