La Fundación Joan Miró revisita la colaboración entre Tristan Tzara y Joan Miró a través del archivo de Le Désespéranto , una pieza que actúa como catalizador del espíritu radical de la poesía de vanguardia de principios del siglo XX. Se trata de una antología que se configura como una declaración contra la racionalidad ordenada y la lógica burguesa: un conjunto de textos que rechazan cualquier norma, desde la sintaxis a la coherencia narrativa, jugando con el disparate, la fragmentación y el azar.
Abrir el Archivo 07. L'Antitête , exposición temporal visitable hasta el 24 de mayo y situada en el Archivo de la Institución, está comisariada por Elena Escolar, Francesca López y Teresa Montaner. El proyecto, nacido de un impulso insurgente y profundamente creativo, propone una inmersión en el diálogo entre poesía, grabado y experimentación artística a partir del universo de Tristan Tzara y su conexión con Joan Miró.
La muestra se adentra en un territorio disonante en el que la palabra y la imagen dejan de ser lenguajes separados y para converger en un mismo vehículo simbólico en movimiento. El libro se convierte así en un espacio de encuentro, un cuerpo vivo en constante transformación, donde el sentido no es fijo sino que emerge del proceso A través de correspondencia, pruebas y materiales de archivo, la exposición revela el trabajo compartido como un diálogo hecho de decisiones, dudas y descubrimientos.
Cabe destacar las ocho planchas grabadas por Miró en el Atelier 17 de Nueva York, un entorno experimental clave en el desarrollo de su lenguaje visual, que le aproximó a una escritura de la imagen más libre e intuitiva. Le Désespéranto, que conjuga desesperanza y esperanza, condensa la tensión de una época y colaboración: la voluntad de transformar la creación en un espacio abierto, donde el sentido nace del fragmento, el gesto y el azar.