El museo Chillida Leku inicia una nueva etapa con el nombramiento de Mikel Chillida como director, cargo que asumió oficialmente el pasado 1 de abril. Vinculado a la institución desde hace siete años como responsable de desarrollo, el nieto del escultor Eduardo Chillida da ahora un paso al frente para liderar el futuro del emblemático espacio museístico de Hernani.
El relevo se produce tras la etapa de Mireia Massagué, quien dirigía el museo desde su reapertura en 2019, impulsada junto a la galería suiza Hauser & Wirth, encargada de su gestión. Massagué continuará ligada al proyecto, aunque en adelante desempeñará funciones de asesoría, garantizando así la continuidad estratégica de la institución.
Para Mikel Chillida, asumir la dirección supone “un verdadero privilegio”, no solo por la relevancia cultural del museo, sino también por el profundo vínculo personal que representa. “Mi compromiso es dar continuidad a la visión del artista”, ha señalado, subrayando que la misión de Chillida Leku se mantiene firme: conservar, investigar y difundir la obra del escultor, al tiempo que se refuerza su conexión con el presente.
Esta nueva etapa apunta a consolidar el museo como un espacio dinámico, capaz de ampliar sus públicos sin perder la esencia del legado de Chillida. Bajo la dirección de su nieto, la institución se enfrenta al reto de seguir dialogando con el arte contemporáneo mientras preserva una de las herencias escultóricas más influyentes del siglo XX.