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Exposiciones

Montserrat Senserrich trae a Sabadell su memoria, naturaleza y resistencia

Del grabado en la fotografía, su obra celebra la naturaleza, la memoria y la voz femenina.

Montserrat Senserrich trae a Sabadell su memoria, naturaleza y resistencia

Del cinco de marzo al veintiuno de junio, el museo de arte de Sabadell de la mano de Montserrat Senserrich, expone Narrar en Silencio: Memoria, naturaleza y resistencia , al cuidado de Montserrat Pérez.

Montserrat Senserrich, pintora, ceramista e ilustradora catalana, empezó haciendo cerámica en Sabadell. En un punto, bastante más tarde aprendió a dibujar y lo hizo hasta ahora. Ella misma dice que no sabe cómo definirse "Quizá porque he tocado demasiadas cosas". Con ochenta y siete años, se encuentra en una plenitud creativa envidiable, desafiando la idea de que la innovación es patrimonio de la juventud. "Como mis comienzos son tardíos, ahora estoy en mi mitad creativa", bromea, reivindicando una trayectoria que empezó pasados los cuarenta años, ya casada y con hijos.

La exposición no es una simple retrospectiva, "yo sigo haciendo obras nuevas" explica. Resulta un testimonio vivo de una artista que ha transitado entre la vida doméstica y la artística, convirtiendo lo cotidiano en materia poética. Senserrich, que se define con dificultad por culpa de su multidisciplinariedad, "He tocado demasiadas cosas", dice, presenta una obra donde el grabado, la cerámica, el dibujo y la fotografía se fusionan.

El itinerario artístico de Senserrich está profundamente ligado al territorio. Desde su infancia en Vallvidrera hasta su madurez en Sabadell, pasando por los paisajes de Rellinars, Vall d'Aran o Menorca. Uno de los puntos a destacar de la muestra es la relación con los árboles y la naturaleza, que representa una etapa de su vida artística. Un ejemplo es el abedul del jardín del hospital Taulí, que inmortalizó durante las horas de espera por su marido, o la higuera centenaria de Llimpet en Menorca, que preside un espacio de reflexión en la sala.

La exposición se expande más allá del Museo de Arte, llegando a la Academia de Bellas Artes ya la Escola Illa, donde Senserrich es la alumna más veterana desde 1990. Allí se puede ver un mosaico de 250 fotografías de la salida del sol. Este ritual diario nació al día siguiente de la muerte de su madre; desde entonces, cada amanecer es capturado como una victoria de la luz sobre el duelo.

Montserrat Senserrich en plena madurez artística nos enseña que el arte es una forma de paciencia. Al salir del Museo, los visitantes pueden llevarse piedras con mensajes. Uno de ellos resume el espíritu de la autora: "Seré arena". Una declaración de humildad de una mujer que ha convertido el silencio en una voz pionera y valiente, y que celebra su voz creadora femenina.

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