En el marco de la undécima edición del ciclo Mestres Artistes, Vicenç Huedo emerge como una voz silenciosa pero profundamente elocuente. El ciclo, impulsado por la Fundación Fita y el Ayuntamiento de Girona –con la complicidad de la Casa de Cultura y la participación de diversas instituciones culturales de la ciudad–, ofrece en esta ocasión una mirada atenta y delicada sobre una obra que encuentra en el dibujo su espacio natural de expresión.
La muestra Materia y poesía. (Nada) es verdad, 11 , acogida en la Fundación Valvi reúne un centenar de dibujos de pequeño formato realizados con lápiz, grafito y creta. Piezas modestas en dimensiones pero vastas en resonancia, que dialogan entre sí hasta configurar una sola y gran constelación visual. Cada dibujo parece un fragmento de un mismo aliento creativo, una anotación sensible que, sumada a las demás, construye un paisaje mental y orgánico.

Huedo despliega una poética del trazo que se adentra en la materia para revelar su intimidad. Las texturas se convierten en piel, las formas vegetales respiran, y los jardines sugeridos no son tanto lugares concretos como estados de contemplación. Existe en estos trabajos una fascinación persistente por el mundo natural, entendido no como representación mimética, sino como territorio de percepción y memoria.
El conjunto se ofrece al espectador como un herbolario imaginario, un cuaderno de notas en el que el tiempo parece suspenderse. Las líneas, finas y contenidas, evocan silencios; los espacios en blanco actúan como pausas necesarias para la mirada. Es en esta economía de medios donde la obra de Vicenç Huedo encuentra su fuerza: en la capacidad de sugerir, de hacer emerger la poesía de la materia sin necesidad de estridencias.
Esta exposición que podrá visitarse en la Fundación Valvi del 15 de enero al 28 de febrero, invita a observar, a crear un diálogo de miradas, pero a habitar el dibujo, a dejarse llevar por una experiencia visual que apela a la lentitud ya la atención. En tiempos acelerados, la obra de Huedo propone un retorno a lo esencial: al gesto mínimo, al contacto directo con el papel, a la contemplación como forma de conocimiento.