La Schubertíada de Vilabertran llega este verano a su 34 edición convertida, una vez más, en una de las citas imprescindibles del calendario musical. El festival, que se celebrará entre el 13 y el 30 de agosto, estará marcado por un emotivo homenaje a Jordi Roch, fundador e impulsor de la Schubertíada, desaparecido el pasado mes de diciembre. Su figura estará presente a lo largo de toda la programación, con la participación de los artistas que durante décadas compartieron con él la construcción de uno de los más prestigiosos festivales de lied de Europa.
Como viene siendo habitual en las últimas ediciones, la Schubertíada empezará con un preludio antes de llegar a su sede principal, la Canónica de Santa María de Vilabertran. El primer concierto tendrá lugar en Vilajuïga, mientras que la iglesia de Sant Pere de Pals acogerá una nueva colaboración con el Festival Clàssic Pals, donde el barítono Mikhail Timoshenko y la pianista Elitsa Desseva debutarán en el festival interpretando el ciclo Winterreise de Franz Schubert.
A partir del 16 de agosto, Canónica se convertirá en el epicentro del festival con una programación que combina grandes nombres consolidados y una nueva generación de intérpretes. El concierto inaugural estará protagonizado por la soprano sueca Matilda Sterby, mientras que la soprano Ruzán Mantashyan volverá a Vilabertran tras el éxito obtenido en la edición anterior.
La Schubertíada seguirá apostando por el programa Lied the Future , plataforma dedicada a impulsar nuevos talentos del género. Este año debutará en recital la soprano Mireia Tarragó, tras su paso por esta iniciativa, y también participarán artistas vinculados a ediciones anteriores como la soprano Leonor Martínez y los pianistas Maximilian Kromer, Victoria Guerrero y Jesús López Blanco.

Edición de 2025.
Uno de los platos fuertes será la interpretación de Die schöne Magelone de Johannes Brahms, a cargo del barítono Andrè Schuen y el pianista Daniel Heide, junto al actor Pere Arquillué como narrador. Brahms tendrá también un papel central en el concierto del cuarteto vocal formado por Leonor Martínez, Marie Seidler, Santiago Sánchez y Henk Neven, acompañados por las pianistas Victoria Guerrero y Pauliina Tukiainen, que interpretarán, entre otras obras, a los célebres Liebeslieder Walzer .
La música de cámara ocupará igualmente un espacio destacado con la interpretación del Sexteto de cuerda de Erwin Schulhoff, obra que el régimen nazi calificó de «música degenerada». La obra será interpretada por los músicos Bernat Prat, Maria Florea, Noemí Fúnez, María Rallo, Blai Bosser y Oriol Prat, recuperando así una de las partituras más significativas del compositor checo.
El homenaje a Jordi Roch culminará durante el último fin de semana del festival con tres conciertos especialmente simbólicos. El pianista Javier Perianes ofrecerá un recital con obras de Manuel de Falla, Frédéric Chopin e Isaac Albéniz, integrado también en la conmemoración del 150 aniversario del nacimiento del compositor andaluz.
Posteriormente, el barítono Matthias Goerne, acompañado por el pianista Alexander Schmalcz, presentará un programa concebido íntegramente en recuerdo del fundador de la Schubertíada, en uno de los momentos más emotivos de esta edición.
La clausura llegará con el Cuarteto Casals, que contará con la participación especial de la soprano Juliane Banse. El concierto final reunirá obras de Robert Schumann, Joseph Haydn y el legendario cuarteto La muerte y la doncella de Schubert, poniendo el punto y final a una edición que combina excelencia artística, renovación generacional y memoria.