El Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Lleida, MORERA, presenta hasta el próximo 29 de septiembre una singular exposición dedicada a los orígenes creativos de Miguel Gallardo. La muestra reúne 24 dibujos originales que formaban parte de la primera exposición individual que el artista leridano inauguró el 5 de julio de 1972 en la desaparecida tienda Domingo's, cuando tenía sólo dieciséis años.
Esta selección permite descubrir a un Gallardo adolescente, aún lejos de convertirse en una de las figuras más influyentes del cómic español, pero ya poseedor de un universo visual propio. Las obras exhibidas revelan un imaginario poblado de personajes grotescos, escenas inquietantes y un humor negro que anticipa algunos de los rasgos distintivos que marcarían su trayectoria artística.
Miguel Ángel Gallardo Paredes (Lleida, 1955 – Barcelona, 2022), conocido artísticamente como Miguel Gallardo, es especialmente recordado por haber creado Makoki, uno de los personajes más emblemáticos de la contracultura española de los años setenta y ochenta. Nacido en 1977 y popularizado a través de publicaciones como Disco Exprés , Makoki se convirtió en un icono de una generación que buscaba nuevos lenguajes expresivos después del final del franquismo.

La exposición pone también en valor la vinculación de Gallardo con su ciudad natal. En una entrevista publicada en La Vanguardia , el autor reconocía que "mi sentido del humor tiene mucho de todo ese aprendizaje en Lleida", una afirmación que ayuda a entender la importancia de estas primeras obras en la configuración de su universo creativo.
La dibujante e ilustradora Karin du Croo, viuda del artista, ha expresado su sorpresa ante unas piezas que desconocía. Según explica, los dibujos muestran a un joven Gallardo fascinado por imágenes grotescas, monstruosas y cargadas de ironía, con una imaginación desbordante que ya apuntaba maneras pese a su juventud.
Las obras expuestas forman parte de un conjunto de 82 dibujos, esbozos y apuntes que aparecieron hace dos años en una subasta en Barcelona. Ante el interés patrimonial del lote, la Generalitat de Catalunya ejerció el derecho de tanteo para adquirirlo. Posteriormente, el conjunto fue depositado en MORERA, donde Gallardo ocupa ya un lugar destacado dentro de las colecciones del museo.
Este legado se suma a la importante donación que el artista hizo al MORERA poco antes de su muerte, integrada por cerca de 200 originales entre dibujos, carteles, bocetos y revistas que documentan más de cuatro décadas de trayectoria profesional.
Más allá de Makoki, Gallardo desarrolló una carrera rica y diversa. A partir de los años noventa orientó su obra hacia relatos más personales y autobiográficos, con trabajos como Un largo silencio . El reconocimiento internacional le llegaría especialmente con Maria y yo (2007), una obra sensible e innovadora sobre la relación con su hija autista, continuada años después con Maria hace veinte años . También trabajó como ilustrador para medios de referencia como The New Yorker , La Vanguardia o Público .