El Centro de Arte de Banyoles es ya una realidad. Inaugurado hoy en la plaza Mayor, este nuevo equipamiento se incorpora a la red de museos municipales con la voluntad de convertirse en un espacio de referencia para las artes plásticas y visuales, consolidando el papel de la ciudad como foco cultural emergente.
El centro acoge una exposición semipermanente formada por 76 obras seleccionadas de las 136 que integran la donación de Jordi Gimferrer, una de las colecciones privadas más relevantes de Cataluña. El conjunto reúne piezas fundamentales de la historia del arte de los siglos XIX y XX con nombres imprescindibles como Joan Miró, Antoni Tàpies, Pablo Picasso, Eduardo Chillida o Miquel Barceló. También están representados artistas de otros períodos, como Rembrandt o Francisco de Goya, así como una destacada presencia de arte africano, oriental y piezas de antigüedades egipcias, griegas y romanas.

Este proyecto es el resultado de un acuerdo firmado en diciembre de 2022 entre el Ayuntamiento de Banyoles y la familia Gimferrer, mediante el cual el coleccionista cedió su fondo con el compromiso de que fuera expuesto públicamente en un plazo de tres años. Durante décadas, Gimferrer había conservado las obras en su propio domicilio, convertido en un verdadero espacio expositivo en el que cada rincón —de la cocina al baño— respiraba arte.
La inauguración del centro supone la culminación de un proyecto vital iniciado en los años cincuenta, cuando Gimferrer, entonces estudiante de Químicas en la Universidad de Barcelona, empezó a adquirir las primeras piezas. Con el tiempo, esa pasión se transformaría en una colección de alto valor artístico y patrimonial.

Sin embargo, el nuevo equipamiento nace con vocación de futuro. Ya se contempla una segunda fase de ampliación que incluirá una sala de exposiciones temporales, abierta a la creación contemporánea y de proximidad, así como un espacio dedicado a programas educativos. Su objetivo es acercar el arte y el patrimonio a todos los públicos y reforzar la oferta pedagógica de los museos de la ciudad.
Además, el Centro de Arte estará conectado con el Monasterio de Sant Esteve, que también albergará exposiciones temporales y actividades vinculadas a las artes plásticas. Con este nuevo proyecto, Banyoles consolida un eje patrimonial en el centro urbano y da un paso decidido hacia su proyección como destino cultural y artístico de primer orden.