El Museo Carmen Thyssen vivirá una nueva etapa en Andorra con el traslado definitivo al recinto del Node, previsto para el segundo semestre de 2026, o, como máximo, a mediados de 2027. La operación ha sido formalizada recientemente con la firma de un convenio entre la Fundación Museand, gestora del museo, y Andorra Telecom, en un proyecto que el Gobierno del país.
El convenio establece un retorno económico situado entre los 30.000 y los 40.000 euros mensuales por la cesión del espacio en los próximos diez años. Según la ministra de Cultura, Juventud y Deportes, Mònica Bonell, el traslado ha sido posible gracias a la cesión de un espacio dentro del edificio Node y supone "recuperar un espacio cultural e histórico" que acogía la antigua sala de exposiciones del Govern, cerrada desde el 2015. Bonell ha calificado la iniciativa de "recuperación" se han definido los detalles sobre el acceso de la ciudadanía al nuevo equipamiento.
El proyecto del museo trasciende la propuesta expositiva convencional: la nueva sede incorporará un fuerte componente digital con el objetivo de “divulgar el conocimiento tecnológico” y acercar a la ciudadanía a las nuevas tecnologías, destacando al mismo tiempo el papel de las comunicaciones electrónicas en la sociedad andorrana. A pesar de este planteamiento innovador, todavía queda pendiente concretar los contenidos y asegurar su continuidad en el tiempo.
En cuanto al contenido museístico, Guillermo Cervera, conservador general de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, ha detallado que el nuevo espacio buscará integrar de forma permanente la dimensión analógica y la digital, una combinación poco habitual en museos internacionales. El objetivo es exponer obras originales junto a “interpretaciones digitales de los propios artistas”, incorporando referencias a los movimientos artísticos, la cultura andorrana y la identidad del país. La colección se centrará especialmente en los siglos XX y XXI, con la ambición de construir un espacio singular donde la dimensión patrimonial y la digital no sean elementos puntuales, sino partes estructurales del discurso museístico. El Museo Carmen Thyssen en el Node se perfila, así, como una apuesta que combina arte, tecnología y experiencias inmersivas, ofreciendo una nueva manera de vivir la cultura en el corazón de Andorra.