A principios de 2026, la escena artística barcelonesa arranca el año con una nueva propuesta expositiva en la Galería Miguel Marcos. El artista Lin Mo presenta a Matiz Silente , una muestra que se inaugura el 20 de enero y que invita al público a adentrarse en un universo de sutilezas, silencios y matices visuales. Durante las próximas semanas, la exposición ocupará el espacio de la galería, consolidándolo una vez más como punto de encuentro imprescindible para el arte contemporáneo en la ciudad de Barcelona.
Bajo el título Matiz silente , la propuesta de Lin Mo plantea una reflexión sutil sobre la forma en que el color y la forma se articulan dentro del espacio pictórico. Lejos de erigirse en elementos dominantes, estos componentes se relacionan entre sí con una voluntad de equilibrio, en la que cada variación mínima contribuye a una construcción profunda y medida de la composición. El matiz, más que un acento visual, actúa como un desplazamiento casi imperceptible que dota a la obra de densidad y respiración.

Sin título, 2023.
Lin Mo (Harbin, China, 1962) es un artista contemporáneo con una trayectoria marcada por el diálogo constante entre Oriente y Occidente. Formado en Bellas Artes en la prestigiosa Lu Xun Academy of Fine Arts, donde se graduó en 1984, su carrera se ha construido a partir del desplazamiento, el intercambio cultural y una investigación artística profundamente introspectiva. A principios de los años noventa, Lin Mo amplió su formación en la Universidad de Barcelona, ciudad con la que mantiene un vínculo estrecho y continuado, alternándola con estancias en Beijing y París.
Su obra pictórica, de carácter esencialmente abstracto, bebe tanto de la tradición estética china -especialmente de la caligrafía, el paisaje y el pensamiento taoísta- como de las influencias de la abstracción occidental. El resultado es un lenguaje visual sobrio y meditativo, donde el gesto, el silencio y el matiz adquieren un papel central. Sus lienzos sugieren espacios interiores y paisajes mentales, más cercanos a la experiencia contemplativa que a la representación literal.

Sin título, 2020.
Este planteamiento expositivo en la Galería Miguel Marcos, conecta con la tradición poética y filosófica china, en la que la noción de vacío no se entiende como una ausencia, sino como un elemento activo y necesario. En la obra de Lin Mo, el diálogo entre lo visible y lo que queda en vilo genera una tensión delicada, donde la quietud se ve levemente alterada por detalles que introducen una sensación de orden, continuidad y armonía.
Sus pinturas invitan a ralentizar la mirada y salir del ritmo acelerado de lo cotidiano. Ante estas superficies, el tiempo parece dilatarse, creando un espacio de silencio visual que favorece la contemplación. El concepto de silente se manifiesta así como una fuerza silenciosa. pero estructuradora, una sutil presencia que articula color, forma y textura y que invita al espectador a descubrir la riqueza de los matices desde una experiencia íntima y atenta.