Las colecciones del Musée international d’art naïf Anatole Jakovsky en Niza establecen un diálogo fascinante con las del MAMAC, explorando los límites y las clasificaciones del arte con la exposición temporal Mondes Parallèles. La exposición reúne a 18 artistas internacionales —confidenciales, marginales, desconocidos o incluso anónimos— y 26 obras entre pinturas, fotografías, esculturas y collages, invitando al visitante a cuestionar su propia relación con la creación artística.
Karel Appel, Christian Boltanski, Gaston Chaissac, Serge Dorigny, Ivan Generalić, Dorothy Iannone, Lars Fredrikson, Karen, Eva Lallement, Simone Le Carré-Galimard, Greta Pĕcnik, Marilena Pelosi, Zofia Rostad, Niki de Saint Phalle, Dorothée Selz, Antoni Miralda, se dan cita en Mondes Parallèles, una exposición que celebra la diversidad de miradas y cuestiona nuestras certezas sobre el arte y se podrá ver hasta el 31 de marzo.

La exposición revela múltiples caminos del arte del siglo XX, invitando a cuestionar las clasificaciones tradicionales y a derribar fronteras y etiquetas. ¿Qué define al arte naïf, al art brut, al arte singular o al arte contemporáneo? ¿Dónde situamos al arte popular? ¿Se trata siempre de un enfoque teórico, conceptual y referenciado, o también puede ser una historia de encuentros, emociones y experiencias compartidas?
El contacto con las obras muestra que la porosidad entre géneros y la influencia mutua entre prácticas son la base de muchas de las creaciones artísticas. Interacciones, referencias, préstamos y apropiaciones cruzadas alimentan la mayor parte de los procesos creativos, demostrando que el arte nunca surge de manera aislada.

Estos mundos paralelos, aparentemente independientes, se encuentran y dialogan a través de vínculos temáticos, formales o estéticos. Más allá de las etiquetas, cada artista construye un universo propio, con sus galaxias, constelaciones y redes, ofreciendo al espectador una experiencia que combina mirada intelectual y sensibilidad emocional. La exposición invita, así, a explorar no solo la diversidad del arte, sino también las conexiones invisibles que lo sostienen y lo enriquecen.