El Museo del Cine ha enriquecido de forma notable sus fondos con la incorporación de la Colección Enric Soler i Raspall, una donación excepcional dedicada al cine infantil doméstico. El conjunto, formado por 1.029 objetos, complementa y amplía el patrimonio del museo en el ámbito de los proyectores, accesorios y documentación vinculada a una de las formas más populares de introducción al cine durante el siglo XX.
La colección ofrece un amplio recorrido por la diversidad de formatos y contenidos que caracterizaron al cine infantil a lo largo de más de siete décadas, desde los años treinta del siglo pasado. Su eje central es el Cine NIC, un juguete cinematográfico catalán de gran éxito que marcó generaciones de niños, pero también incluye sus variantes, adaptaciones y su expansión internacional.
Escritor especializado en literatura de viajes, Enric Soler i Raspall descubrió de pequeño la fascinación por el Cine NIC. Esta pasión se reactivó en 2000, cuando una visita al Museo del Cine le impulsó a iniciar una tarea sistemática de coleccionismo e investigación. Desde entonces reunió a aparatos, accesorios y una extensa documentación, movido por la curiosidad y el deseo de preservar la memoria del cine infantil.
El fondo dado en el museo incluye 83 proyectores y visores, 517 películas o bandas de imágenes, 170 documentos relacionados con el cine infantil y 260 objetos diversos, a los que hay que sumar siete archivadores con documentación reproducida sobre patentes, manuales de instrucciones, publicidad y artículos especializados. Este material constituye una fuente de primer orden para la investigación histórica y técnica del cine pensado para los niños.
La Colección Enric Soler i Raspall tiene como punto de partida el Cine NIC, un sistema que pervivió durante cerca de cuarenta años, gozó de una notable resonancia internacional y se convirtió en modelo para numerosos proyectores infantiles producidos en todo el mundo. Las piezas aportadas permiten profundizar en aspectos clave como la difusión de la patente fuera de Cataluña, la adaptación del sistema por parte de múltiples empresas internacionales y el auge global de la producción y comercialización de aparatos de cine para niños, con una gran variedad de marcas, modelos y formatos de proyección.
Con esta donación, el Museo del Cine consolida y completa la parte de sus fondos dedicada al cine infantil, complementando de forma precisa la Colección Tomàs Mallol. La incorporación de este conjunto permite cubrir lagunas tanto tipológicas como cronológicas y refuerza al museo como referente en la conservación y difusión del patrimonio cinematográfico, también en sus expresiones más lúdicas y formativas.