Las obras del pintor valenciano Joaquín Sorolla vuelven al Palau Martorell y lo hacen, esta vez, en una propuesta que conjunta el arte pictórico con la palabra literaria. La muestra, titulada En el mar de Sorolla con Manuel Vicent , ofrece un diálogo entre los lienzos del maestro y los textos del escritor castellonense. Se puede disfrutar —y leer— del 5 de diciembre al 6 de abril de 2026.
No es la primera vez que Sorolla ocupa las salas del Palau Martorell: a finales del 2022 inauguró el espacio con Caçant impresions , una gran exposición que reunía 193 óleos del Museo Sorolla. Ahora, el visitante tiene la oportunidad de acercarse aún más a la forma en que el pintor (1863-1923) entendió y vivió el mar. Una experiencia que, según Manuel Vicent (La Vilavella, Castelló, 1936), no es tan lejana de la suya. El autor explica que, al contemplar una de las primeras marinas de Sorolla, experimentó la sensación de haberla visto antes, como si ese paisaje le fuera íntimamente familiar. Y es que en el universo de Al mar de Sorolla desfilan todos aquellos que bajaban cada día o vivían en la playa, aunque la obra del pintor es inmensa: a lo largo de su trayectoria llegó a crear más de dos mil cuadros.

Esta nueva muestra reúne a 86 obras procedentes del Museo Sorolla de Madrid, actualmente cerrado por obras. Y es precisamente Vicent quien pone voz literaria a ese universo mediterráneo. "Aquella experiencia sensorial del mar que me ha mirado tantas veces: esa luz, esa arena brillante, ese olor de calafate y de brea, los barcos, las peleas, los gritos que se pierden en la playa, el calor… Todo esto yo ya lo había vivido, y cuando vi sus cuadros me dije: “Este yo pinta. Con esta confesión, el veterano escritor y periodista -auténtico poeta del mar y de la luz, como su compatriota valenciano- resume el vínculo afectivo y sensorial que articula la exposición. Además de firmar el relato que acompaña a las obras, también ha hecho la selección.

El recorrido permite descubrir paisajes de la Malvarrosa, de Xàbia y posiblemente algunos rincones del Cabanyal, pero ahora las escenas adquieren nuevos matices gracias al texto que las acompaña. La exposición invita a observar cómo Sorolla supo atrapar la vibración de la luz, el color cambiante y la vida intensa de sus playas, y cómo Manuel Vicent reinterpreta cada escena con una escritura que amplía y profundiza su dimensión emocional.
Con la colaboración del Museo Sorolla y la incorporación de fotografías del pintor, la muestra se convierte en un homenaje a la luz, al mar y al alma mediterránea. El visitante puede adentrarse no sólo en la mirada pictórica del maestro, sino también en la lectura íntima y poética que hace Vicent de este universo marítimo. El resultado es una experiencia que celebra la belleza cotidiana del litoral valenciano y reivindica la potencia evocadora del arte al entrar en conversación con la palabra.
